Abogados y confianza como experienza del cliente

Abogados en formación continua

Desde que nos licenciamos en la facultad de derecho, los abogados nos formamos continuamente. Primero con masters en práctica jurídica del colegio de abogados y en escuelas de negocio, cursos especializados en distintas disciplinas jurídica, actualizaciones, conferencias, congresos etc, etc Después cada asunto que entra en nuestro despacho también requiere de una recopilación de antecedentes y el posterior estudio pormenorizado de los hechos que nos lleva a una mayor especialización.

Este profundo conocimiento del derecho y nuestro un excelente expediente académico (el que lo tenga) no garantiza de entrada la obtención de clientes para nuestro despacho. La crisis que tenemos desde hace casi una década, la existencia de una enorme oferta de servicios legales (en España hay más de 250.000 abogados colegiados de los que ejercen 150.000) y una demanda limitada, ha llevado a una reducción de los asuntos y a la vez de los honorarios. El conocido “más por menos” nos ha llevado a facturar (en el mejor de los casos) lo mismo que en el año 2005 pero trabajando el doble.

Abogados “ninjas” en ventas

La realidad de la vida y en concreto del mercado, ha obligado a los abogados a ser proactivos en la captación de clientes para nuestro despacho, a ser unos “ninjas de las ventas”, a ser la fábrica y a la vez el departamento comercial.  Todo ello bajo el lema de renovarse o morir, con la exigencia de que seamos cada despacho de abogados un Silicon Valley jurídico-tecnológico, que utilicemos herramientas del marketing digital, campañas de SEM, inbound marketing, que estemos presentes en todas las redes sociales, que interactuemos en ellas, que nuestra página web sea usable, distinta y además bonita, que cada abogado genere su propia marca personal, que trabajes tu perfil de linkedin y alcances los 7.000 contactos que te diferencies del resto (con 250.000 compañeros es un poco difícil)…. buff.  Y el apocalipsis anunciado para los abogados llegará cuando la inteligencia artificial con los robots y la tecnología blockchain aplicada a los contratos apartarán paulatinamente al abogado 4.0. del mapa jurídico.

Abogados y confianza

¿Pero el cliente le dará relevancia a tu expediente académico, conocimiento y que hayas contactado con él a través de Twitter o Linkedin? ¿Ello te traerá una mayor facturación? Por mi experiencia como abogado y responsable de desarrollo de negocio de servicios jurídicos mi respuesta es NO. Nuestro cliente, es una persona con un problema que habitualmente acude al abogado para que le aporte una solución. Y es esta solución la que el abogado tiene que ofrecer como experiencia vital para el cliente.

Los abogados, somos superhéroes o por decirlo de una forma menos presuntuosa, multidisciplinares. Porque además de tener una biblioteca jurídica en la cabeza y ser un ninja comercial, apagamos multitud de fuegos, en juicio nos convertimos en un contundente martillo, atendemos a clientes fuera de nuestro horario laboral oficial como una auténtica farmacia de guardia, escuchamos a nuestros clientes como psicólogos, somos conocedores de la buena gastronomía y buenos vinos por los negocios y acuerdos que se cierran en restaurantes y así multitud de oficios que cada uno tiene según la experiencia adquirida.

El cliente realmente está contento con el abogado cuando le proporciona emociones como la tranquilidad, contundencia, comprensión, profesionalidad, rapidez, flexibilidad, compromiso, fidelidad.. depende de cada caso, pero siempre legamos al mismo: abogados y confianza permiten el desarrollo y el incremento de ventas para nuestro despacho.

Sin proporcionar emociones y experiencias al cliente, el derecho y el marketing son auténticas cajas vacías. Si las proporcionamos no habrá tecnología ni robot que nos sustituya. ¡¡ Que la fuerza y las emociones nos acompañen!!

ABOGADOS Y CONFIANZA

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