Asesoramiento preventivo abogado

Un ejemplo de asesoramiento preventivo: Constituir una sociedad de capital

En un despacho de abogados lo más habitual es que, al constituir una sociedad, el cliente nos pregunte por el coste de honorarios y cuánto tiempo tardará en estar inscrita en el Registro mercantil con su NIF definitivo.

Nuestro emprendedor (que no tiene que tener menos de 30 años y pertenecer al sector tecnológico) lo considera un mero trámite administrativo, previo para poder operar en el mercado y empezar a hacer lo que más desea: facturar y, en el mejor de los casos, ganar dinero. En esta percepción de automatización de procesos (estatutos sociales+notaria+registro), el cliente considera al abogado como un obstáculo en lugar de un aliado y, en muchas ocasiones, acudirá directamente a una notaría o gestoria, por una cuestión de ahorro de tiempo o dinero.

El rol del abogado: de obstáculo a imprescindible

No obstante, creo que, en el ejemplo que nos ocupa y en muchos otros, el abogado es el profesional mejor preparado para atender las necesidades legales de cualquier persona que quiera iniciar o ampliar un negocio existente a través de la constitución de una sociedad, por un motivo muy simple: con un asesoramiento preventivo útil y pragmático puede informar a su cliente, entre otros, de un aspecto tan relevante como es el dinero de su bolsillo: todo lo que hace referencia a la remuneración que perciben los administradores. Concretamente a aspectos regulados en la norma mercantil, laboral y fiscal que dan respuesta a preguntas como:

  • ¿El administrador cobra como tal, cómo trabajador, cómo prestador de servicios a la sociedad o simplemente no cobra?
  • ¿El administrador está encuadrado siempre en el régimen de autónomos de la seguridad social o en el régimen general con cobertura de Fogasa y desempleo?
  • ¿Qué retención del IRPF se aplica a la remuneración que perciben los administradores?
    ¿Quién autoriza y cómo a cobrar a los administradores su remuneración anual?
  • Valor añadido: ahorrar tiempo y dinero futuro al cliente

En mi anterior artículo expuse que es necesario para captar nuevos clientes o mantener los que ya tenemos, proporcionando algo más que lo que nos proporcionan los estándares del mercado. Y para competir en él, no hay mejor herramienta que proporcionar al cliente nuestro asesoramiento preventivo con el propósito de ahorrarle tiempo y dinero.

En el caso de constituir una mera SL, el abogado tiene que hacerle ver al cliente que su asesoramiento preventivo le evitará un futuro problema con el resto de los socios, de una posible inspección fiscal por haber aplicado una retención en el IRPF incorrecta o una sanción en la Seguridad Social por un mal encuadramiento del administrador en la Seguridad Social. Esto es VALOR AÑADIDO.

Como abogados no compitamos en precio, en trámites presentes que pueden realizar otros operadores del mercado. Compitamos en ofrecer un asesoramiento preventivo al cliente, para ahorrarle tiempo y dinero futuro. Es mejor abogado el que evita un problema a su cliente que el que le gana todos los pleitos.

ABOGADO: DE OBSTÁCULO A ALIADO

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